Rebelión obrera industrial en Matamoros


Un ejemplo que anuncia nuevas y extendidas batallas

Durante el mes de diciembre de 2018, se encaminaban las tradicionales negociaciones por revisión salarial anual en el grueso de sindicatos del país tanto de la Confederación de Trabajadores de México CTM como de otras centrales sindicales cuando, el 26 de ese mes se publica el decreto de aumento por 16.21 % a los Salarios Mínimos en la mayor parte del país con lo que estos pasaban de $88.36 a $102.00 y de un 100% en toda la franja fronteriza pasando los mismos de $88.36 a $176.00 y con vigencia del 1º de enero de 2019.

¿Por qué dicho aumento no fue el mismo para toda la República? La razón era muy sencilla, la Confederación Patronal de la República Mexicana COPARMEX se opuso a ello y fue suficiente.

El aumento en la franja fronteriza provocó de entrada un conflicto con aquellos que ganando salarios profesionales vieron rebasados los mismos por el aumento del 100 % al Salario Mínimo Fronterizo y es que el salario contractual promedio de los trabajadores de maquiladoras en Matamoros era equivalente a 1.5 salarios mínimos es decir, unos $132.00.

De otra parte, diferentes patronales sobre todo de maquilas, buscaron mediante artilugios evitar pagar los montos completos que se desprendían del aumento a los mínimos y tanto para este tipo de trabajadores como los que año con año negocian aumento a sus salarios contractuales, se les intentó reducir o hasta eliminar los bonos anuales extra que se otorgan desde tiempo atrás como una compensación por los no aumentos directos al salario base.

Lo anterior, provocó descontentos que se expresaron en diferentes niveles por toda la franja fronteriza y de manera significativa en la ciudad de Matamoros, ciudad que alberga al 35 % de las maquiladoras de todo Tamaulipas haciéndola escenario de asambleas sindicales masivas a puerta de fábrica, de faltas colectivas y paros de labores no convocados desde las tradicionales direcciones sindicales antes de la del 25 de enero en que estallan las primeras huelgas de trabajadores del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora en Matamoros (SJOIIM) así como del Sindicato Industrial de Trabajadores en Plantas Maquiladoras y Ensambladoras de Matamoros (SITPME) ambos adscritos a la CTM y encabezados por Juan Villafuerte Morales y Jesús Mendoza Reyes respectivamente.

De esta forma, surge el denominado movimiento 20/32 en alusión al reclamo generalizado de 20 % de aumento al Salario contractual y de $32,000.00 por bono anual que rápidamente incluyó a más de 40,000 trabajadores de un total aproximado de 70,000 que emplean las maquiladoras en esa ciudad y abarcando a más de 55 empresas de un total de 110 maquiladoras ahí instaladas.

Esta contundente irrupción obrera en el escenario político nacional quebraba la imagen que de manera tajante el gobierno de Enrique Peña Nieto a través de diferentes vías tanto represivas como de oídos sordos promovía de un país en paz y sin huelgas, dicho de otra manera, sin reclamos obreros o bien, con una clase obrera ausente del escenario político nacional.

Por ello, no fue extraño que las patronales dieran rienda suelta a expresiones en el sentido de que se rompía la estabilidad y la paz laboral, que se encaminaba al quebranto económico de las empresas y al éxodo de las mismas con la consecuente pérdida de miles de empleos a consecuencia de los reclamos sindicales.

De su parte, la autoridad laboral local buscaba declarar inexistentes algunas de las huelgas e incluso, desde las primeras expresiones de lucha, consentir despidos de trabajadoras y trabajadores rebeldes.

En cuanto a la autoridad federal recién estrenada del nuevo gobierno y que se esperaba diferente a las de los gobiernos neoliberales previos, el propio Subsecretario del Trabajo Alfredo Domínguez Marrufo sin empacho alguno declaraba, “consideramos que el estallamiento de huelga, no beneficia a ninguna de las dos partes y queremos hacer esta precisión y dejar muy claro, que son las y los trabajadores quienes lo determinan, porque se trata de un derecho constitucional” (El Heraldo de México, 250119).

Por si ello fuera poco, el 28 de enero el senador Ricardo Monreal Ávila hubo de denunciar como falso un video de una conversación telefónica entre la abogada Susana Prieto y quien se supone su interlocutor, el coordinador de Morena en el Senado concitando a los trabajadores de deponer sus pretensiones y argumentando esto último como un interés del propio Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo y a pesar de la represión, amenazas y descalificaciones, en sólo una semana y producto de la movilización, 34 empresas cedían aceptando las demandas de bono anual de $32,000.00, 20% de incremento salarial y en algunos casos, hasta reducción de la cuota sindical.

Así y para los primeros días de febrero, prácticamente la totalidad de las primeras 40 huelgas se habían resuelto positivamente y la confianza generada con los primeros triunfos obreros, motivó que para la segunda semana de febrero el movimiento se extendiera a la industria embotelladora entre ellas, la planta de Coca Cola con aproximadamente 200 trabajadores cuya huelga a pesar de habérseles declarado ilegal, la mantienen hasta hoy día 12 de marzo de 2019.

Los 160 obreros de la empresa BulkPack que ya habían levantado su huelga, debieron colocar nuevamente las banderas rojinegras este 12 de marzo luego del despido de 27 de los trabajadores participantes de la lucha inicial pero, sólo duró un día dicho paro de labores pues a decir de Juan Villafuerte, el dirigente sindical, se llegó a un acuerdo de finiquitar de acuerdo con la ley a los trabajadores despedidos.

En Avances Científicos, 80 trabajadores se instalaron en paro a puerta de la empresa desde mediados de febrero con las mismas demandas de 20/32 pero el 6 de marzo se les notificó a 50 de ellos su despido con lo que se suman a los más de mil despidos que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social reconoce a consecuencia del movimiento 20/32.

En el sector minero 400 afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana STMMRM de las empresas Siderúrgica del Golfo, Sistemas Estructurales y de Construcción, así como Seyco Joist estallaron en paro de labores desde el 25 de febrero con las demandas de 20 % de aumento salarial pero bono por $48,000.00.

Pero esto apenas comienza y prueba de ello son los emplazamientos realizados a las tiendas Wallmart, las gestas de los docentes en Michoacán y Chiapas y de universitarios en la Metropolitana, Chapingo, Colegio de Postgraduados y otras que apuntan a una nueva etapa por el respeto a los derechos laborales, contractuales, de independencia sindical y huelga pero sobre todo, de Unidad y Solidaridad de clase.

#MovimientoObrero

Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional