¿Quiénes somos?

Con sus casi 40 años, el PRT tiene una importante tradición teórica y una herencia política que ofrecer a las nuevas generaciones de militantes que se incorporen a la lucha revolucionaria.

El PRT desarrolla e impulsa un marxismo internacionalista y anti-estalinista, crítico y anti-dogmático, democratizador y anti-burocrático, feminista y antipatriarcal, tanto en el interior de su organización como al exterior. Ahora desarrollamos un marxismo ecologista, ecosocialista, anti-productivista, buscando organizar partidos amplios anticapitalistas que ocupen el espacio dejado a la izquierda por todas aquellas organizaciones que emigraron de la izquierda al centro y de éste a la derecha.

El PRT defiende y se compromete en la luchar por una sociedad democrática, por el derecho de tener registro legal y participar en las elecciones, por conservar y ampliar los derechos políticos. El PRT pugna ahora, y en el socialismo que queremos, por libertades y derechos políticos, humanos, de todo tipo; rechazamos las experiencias dictatoriales estalinistas y defendemos un socialismo democrático, con pluralidad y libertades políticas, extendiendo la democracia a todas las esferas sociales (el trabajo, por ejemplo); también luchamos por la autogestión, las autonomías, el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

El PRT organiza, impulsa, apoya, y está comprometido a fondo en la lucha por la liberación de las mujeres. El PRT adquirió un perfil propio gracias a su identidad feminista y esta identidad la proyectó a la sociedad mexicana. El PRT impulsando las luchas feministas, cuestionando la bárbara ola de violencia contra las mujeres en nuestro país, reivindicando un feminismo socialista pues sabemos que el capitalismo refuncionaliza al patriarcado y que sólo terminando con el capitalismo las mujeres y los hombres lograrán su emancipación. 

El PRT impulsa y se compromete a fondo en la lucha por la liberación sexual, por los derechos de la diversidad sexual. El PRT marchó al lado de la comunidad LGBT+ que exige su derecho a vivir según sus preferencias sexuales, denunciando la violencia y cuestionando todo tipo de discriminación. Sabemos que el capitalismo combate el placer, el tiempo y las energías que no se dedican a trabajar, consumir o descansar para reponerse. Sabemos que la libertad y el disfrute de la vida para todos sólo se logrará si somos capaces de crear una sociedad más allá del capitalismo, el socialismo.

El PRT se compromete a fondo con la lucha por los Derechos Humanos. Nacimos luchando por la libertad de los presos políticos del 68, luego por los desaparecidos durante la ofensiva del Estado contra las organizaciones guerrilleras. Aunque no estábamos de acuerdo con sus métodos de lucha y debatimos políticamente con grupos guerrilleros, luchamos contra las desapariciones forzadas. Gritamos ayer como hoy que “si vivos se los llevaron, vivos los queremos”. Estuvimos con Rosario Ibarra y el Comité Eureka, en sus luchas y huelgas. Logramos con las madres de los desaparecidos liberar a muchos presos políticos. Esa cultura política que demanda respeto por los Derechos Humanos es una marca que dejamos en México. Es conveniente recordarlo y desarrollarla ahora que el terrorismo de Estado se ha vuelto abiertamente forma de dominación. 

El PRT impulsa un marxismo militante. Cultivamos la teoría pero para la praxis revolucionaria. Por eso, nuestro marxismo es eminentemente político: se trata de hacer el análisis de la situación concreta para derivar estrategias y tácticas revolucionarias. El nuestro es un marxismo de la praxis ético-política. El PRT desarrolla un marxismo que siempre busca diversos sujetos en lucha, potencialmente anti-capitalistas.

 

 

 

Hoy, cuando la crisis actual del capitalismo se manifiesta como civilizatoria, histórica, global, ecológica, económica, cultural, política, nuestro país requiere una organización política revolucionaria arraigada entre los trabajadores. Hoy más que nunca necesitamos levantar un partido revolucionario amplio y de trabajadores, representativo de los diversos sectores en lucha, que unifique y organice la lucha política por el poder del Estado y contra el sistema capitalista cuando las condiciones objetivas de la revolución socialista están maduras: cuando el capitalismo ya no asegura la reproducción de la vida humana y natural sino que atenta contra ellas, cuando la rabia y el descontento contra los que detentan el poder es tan grande que una chispa puede encender la pradera.

 

México necesita un Partido Revolucionario de los Trabajadores organizado y amplio que luche por sus intereses que al mismo tiempo sea una organización de mujeres y hombres que luchan por la liberación de las mujeres contra el patriarcado y el capitalismo: contra el patriarcado capitalista. Urge el fortalecimiento de un partido que además de ello luche contra el ecocidio global y acelerado que promueve la esfera de producción/consumo capitalista y que intente frenar el vuelco climático que amenaza con la destrucción de la civilización y la especie humana. Necesitamos un partido enraizado en las y los trabajadores que luche por el socialismo y la democracia, que sea feminista y ecologista, que defienda las libertades y los derechos emancipatorios, que sea internacionalista y revolucionario. Por eso, fortalecer al PRT es más urgente y necesario que nunca, tanto en México como en el mundo entero.

 

Necesitamos un partido internacionalista. Un partido de los trabajadores. Un partido que sea feminista. Un partido que lucha por la democracia, por libertades y derechos políticos, laborales, sociales, humanos. Un partido que lucha por la autodeterminación de pueblos y naciones, por las autonomías. Un partido anti-imperialista y anti-capitalista. Un partido que lucha por la liberación nacional, de los trabajadores, de las mujeres, de los explotados, oprimidos, negados, excluidos, minimizados, enajenados. Un partido ecologista, ecosocialista. Un partido que busque unir políticamente a fuerzas anti-neoliberales y anticapitalistas para disputar el poder político para reiniciar la revolución permanente e instituir un socialismo democrático, feminista, ecologista, pluricultural en todo el planeta... De hecho, sostenemos que la existencia de partidos y libertades políticas es necesaria para que en el socialismo que deseamos exista la democracia. No queremos Partidos únicos y monolíticos, con Estado Mayor y vanguardia (aunque sea la comandancia o una subcomandancia iluminada) que asalten el poder estatal e impongan su dictadura…

Queremos un Partido en el sentido de Marx (el del Manifiesto, un amplio partido de los trabajadores en el cual participan los comunistas). Queremos un Partido en el sentido de Lenin (el de las Tesis de Abril, el que da el salto para que la amplia movilización social asalte el poder). Queremos un Partido en el sentido de Trotsky (el que canaliza la fuerza revolucionaria hacia lo político y el del Programa de Transición). Queremos un Partido en el sentido de Gramsci (el de los Cuadernos de la cárcel, que debe construir un Bloque Histórico alternativo que lucha por la hegemonía política).

Y nos parece urgente construirlo porque el capitalismo ha entrado en una fase de barbarie extrema, abriendo una peligrosa crisis civilizatoria (como nunca en la historia de la humanidad), una crisis ecológica, global, sistémica, histórica…

 

Sí, creemos que es necesario un partido político así porque –sin garantías- con el podremos superar el enorme riesgo de que el capitalismo se colapse con el planeta, con la especie humana

Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional