Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional

Insurgencia: Temer, te acusamos

March 23, 2018

Los días pasan y la indignación por el asesinato de Marielle Franco y Anderson Pedro en Rio de Janeiro no cesa. El pasado 20 de marzo cientos de miles salieron a las calles a exigir justicia, mientras que la derecha brasileña se lanza a una campaña de difamación contra la víctimas de la "mexicanización" de Brasil. A continuación reproducimos la declaración de Insugencia, corriente del PSOL y organización integrante de la IV Internacional en Brasil.

 

 

 

El presidente y su partido-pandilla son responsables directos por la crisis económica y la violencia que rasga el tejido social de Rio de Janeiro y que ha permitido el asesinato político de Marielle y Anderson.

 

Excelentísimo señor presidente de la República (que nadie ha elegido) Michel Lulia Temer,

Nosotros le acusamos de culpa histórica y coyuntural en la bárbara ejecución de la activista por los derechos humanos, del movimiento negro, de las mujeres, y concejal del Rio de Janeiro Marielle Franco, y del trabajador Anderson Pedro Gomes, conductor del auto donde fueron asesinados.

 

Las vidas de nuestra Mari y nuestro Anderson no son las primeras ni serán, infelizmente, las últimas vidas –jóvenes, trabajadoras- que su distinta presidencia ayudan a segar. Sus políticas económica y de seguridad en el liderazgo del país, en total sintonía con su trayectoria como secretario de seguridad del gobierno del estado de São Paulo en los 1990s, son reconocidas internacionalmente por su productividad letal.

 

Como miles ya dijeron, inconformados por la muerte de los dos compañeros la noche de 14 de marzo, asesinatos y masacres contra jóvenes, especialmente los negros y trabajadores, representan un amargo arroz con frijoles en el cuotidiano de los barrios más pobres de las grandes metrópolis brasileñas. Así como son rutinarios los asesinatos contra líderes campesinos, trabajadores sin tierra, indígenas y “quilombolas”.

La diferencia en este caso es que se trata de un asesinato político, en una gran ciudad, de una representante elegida.

 

Marielle fue callada, entre muchos otros motivos, porque denunciaba a la política por el genocidio sistemático de la juventud negra y pobre de las periferias, el encarcelamiento masivo, la igualmente mala matanza de policiales, el abandono de las familias de las víctimas de los “dos lados”, el desdén de usted y de su casta por la vida de los más vulnerables. Y ella ponía su boca bella y valiente en los trombones de los movimientos y del concejo municipal para nombrar los responsables por esta estúpida guerra a las drogas basada en la simple represión de usuarios y pequeños narcotraficantes, en operaciones sin planeamiento y en intervenciones militares con fines electorales que funcionan como “arado en el desierto”.

 

Su culpa viene desde lejos, presidente. Seguramente, no has disparado el gatillo de la sofisticada ametralladora que mató Marielle y Anderson. Quizás ahora estés ordenando la identificación de los mandatarios del crimen. Pero tu partido-pandilla, el Movimento Democrático de Brasil (MDB), fue aquél que destruyó, mediante golpes de favorecimientos fiscales a corporaciones y mucha plata en los bolsillos, la máquina pública del Rio de Janeiro y los servicios básicos para la población de este estado. Mientras usted figuraba como vicepresidente “ornamental” del gobierno del Partido de los Trabajadores (son sus palabras, señor presidente), sus compadres en este litoral causaron una de las más grandes crisis vividas por Rio –de la cual el estado solo empezará a recuperarse en 2021, según especialistas.

 

Además de este fondo estructural, fueron sus compadres de partido-pandilla en Rio los que abonaron, en casi tres gobiernos distintos, la mala hierba de la criminalidad en las policías, ignorando las milicias instaladas en los barrios periféricos. Y presentaron las insuficientes “Unidades de Policías Pacificadoras” (¿como olvidar lo que se dijo en la época?: “simplemente retomaremos los territorios y después entraremos con lo social”) como panacea para los males que de hecho no combatían y no buscaban combatir.

 

La respuesta de su golpe a aquella crisis fue una pesadilla para los de abajo. Excelentísimo, ¡ha congelado inversiones y salarios federales por 20 años! Usted intenta destruir una legislación laboral de 80 años de edad. Usted reduce al mínimo los programas sociales. Usted logra empeorar los desastres ambientales por no cumplir ni mismo la mediocre legislación actual. Junto a su ministro de la economía-banquero, usted sufocó las finanzas de los estados –particularmente en Rio de Janeiro. Para Rio, prescribieron prácticamente el suicidio: partición de salarios e pensiones, alza de las tarifas, liquidación de las universidades estaduales, privatización de empresas. Y ninguna, ninguna inversión.

 

Usted y su MDB son, por consiguiente, responsables directos por la situación asustadora de crisis económica, social y de violencia en Rio de Janeiro. Huir de las responsabilidades no es algo que hace un candidato a elección (porque quien no fue elegido en primer lugar no puede reelegirse, como dijo el humorista Gregorio Duvivier). En este momento tan grave, el mandatario de la nación debe asumir la responsabilidad por la idea estúpida de intentar recuperar una popularidad que nunca tuvo mediante la salida muy seria de decretar la intervención federal –militar– en Rio.

 

Señor presidente, pese al reaccionarismo, fundamentalismo y venalidad de sus aliados, no ha logrado los 308 votos necesarios en el Congreso Nacional para aprobar a la reforma del sistema de pensiones. Usted debe confesar que, para huir de esta derrota y desesperado por recuperar unos puntos en pesquisas para elegir este año sus colaboradores más fieles –para salvarles del cárcel con nuevas inmunidades parlamentares– ha decidido jugar con fuego. Literalmente.

 

Jugar de interventor quizás habrá sido demasiado, presidente. Tal vez ha superado los límites de las prácticas políticas típicas de su partido-pandilla, carente de una noción de país –que es, además, un rasgo característico de la gran mayoría de la representación política de los empresarios brasileños. Es probable que usted promocione, en cambio de la solución para la violencia en Rio, la intensificación de la guerra entre facciones criminales, entre facciones corrompidas y sin control sobre las fuerzas de seguridad, incluyendo ahora el peligro de su proximidad con las Fuerzas Armadas.

 

Por insistir en la misma política sin salida de guerra a las drogas, encarcelamiento masivo y exterminio de la población negra, poniendo las Fuerzas Armadas en el combate directo al narcotráfico, usted logra ovaciones y acciones descontroladas de lo que peor surgió desde las masivas manifestaciones de 2013 en este país. Lo que surgió de peor en las calles, en la política y en las instituciones en su alrededor.

 

Usted puede entrar para la historia como aquel que inició la mexicanización del Rio de Janeiro y de Brasil. Piense bien, presidente, ¿es así que pretende ser elegido?

 

***

 

De nuestra parte, seguiremos junto a los centenas de miles que salieron y salen a las calles del país y del mundo –sí, ¡del mundo!- levantándose indignados contra la ejecución brutal de nuestra compañera y nuestro compañero.

 

No es necesario ser de izquierda para indignarse y salir a las calles. No es necesario estar en contra de la intervención federal. No es necesario haber salido a las calles anteriormente. De hecho, no es necesario llevar nada más que tu indignación por la violencia y la situación que permitió la tragedia, así como exigir la investigación hasta el fin.

 

Pero todos vamos a mencionar, porque conocíamos a Marielle, que ella era, sí, contra la guerra a las drogas, porque ella sabía que esa política es responsable por la muerte de sus hermanos y vecinos negros y pobres de la favela de la Maré y de otras tantas favelas en Rio y en Brasil. Vamos a mencionar que el último artículo que Marielle escribió denunciaba la intervención federal. Que Marielle era una luchadora por los Derechos Humanos con mayúsculas. Que Marielle era mujer negra, LGBT y socialista. Socialista, sí, militante de primera hora del Partido Socialismo y Libertad. Tenemos mucho orgullo de esto. Y tenemos la certeza de que a ella le gustaría que todos lo supieran.

 

¡Marielle y Anederson viven! ¡Vidas negras importan! ¡Abajo el gobernador de Rio, Pezão! ¡Fuera Temer! ¡Por la desmilitarización de las policías! ¡Por el fin inmediato de la intervención federal en Rio!

 

 

Versiones originales: 

PT: http://www.insurgencia.org/nos-o-acusamos-temer/

ES: http://www.insurgencia.org/temer-te-acusamos-espanol/

EN: http://www.insurgencia.org/temer-we-charge-you/

 

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