Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional

¡Detener al fascismo en las calles, en las redes y en las urnas! ¡Solidaridad internacionalista con el pueblo de Brasil! #EleNão

October 27, 2018

 

Declaración del PRT contra la extrema derecha en Brasil

 

Desde México manifestamos nuestra preocupación ante el grave avance que han tenido las derechas en Brasil en los últimos años y expresamos el más profundo rechazo al candidato presidencial de ultraderecha, Jair Bolsonaro.

 

La derecha y las oligarquías tienen en la mira, más que al PT, a todas y cada una de las organizaciones sociales de izquierda, a las mujeres, a las feministas, a la comunidad disidente sexual, a la población negra y en general a quien confronte las estructuras de control y de poder del capital. Esta ultraderecha  quiere echar atrás toda una serie de derechos humanos y conquistas sociales, políticas y culturales, lo que significaría una profunda regresión histórica, tanto para Brasil, como para toda América Latina.

 

La derecha neoliberal brasileña ha actuado contra la democracia, los derechos y en contra de la ley, fraguando desde el ámbito institucional en complicidad absoluta con prácticamente todo el Congreso y sus bancadas tradicionales, incluyendo a los ruralistas y a los evangelistas. Estas fuerzas políticas han vulnerado continua y sistemáticamente la Constitución brasileña, en franca alianza con los medios de comunicación, como O Globo, que impide el debate democrático y difunde noticias falsas.

 

Además, recordamos cómo al tiempo que operaban el golpe parlamentario contra la presidenta Dilma Rousseff, una gran camada de funcionarios allegados al régimen, esparcida por todo el país, se auto protegía sin ningún miramiento. Incluso se sabe que muchos de ellos, como Sergio Moro, cuentan con un amplio respaldo político de EE.UU.

 

Este avance desmesurado de la ultra derecha, desde el ámbito institucional, ha tenido como consecuencia directa el vaciamiento legal de sus órganos de representación, que ha puesto en situación de riesgo a la frágil democracia brasileña, cada vez más golpeada y debilitada. Hecho que se aceleró desde agosto del 2016 cuando Michel Temer, en calidad de vicepresidente, asumió el gobierno de manera fraudulenta, sin pasar por un proceso electoral alguno. La población no votó por él, Temer usurpó la Presidencia. Ante este golpe, la exigencia ciudadana fue: ¡Fora Temer!, la cual recorrió Brasil, así como muchos foros del mundo, donde este reclamo hizo eco.

 

El ataque avasallante de las derechas contra el pueblo brasileño ha sido contundente, brutal y sin concesiones. Así, se  confirmó la sentencia contra Luiz Inácio Lula da Silva que, sin mostrar prueba alguna, le impuso una condena carcelaria, con el objetivo de sacarlo de la contienda electoral de octubre del 2018, ya que las encuestas le apuntaban como favorito en la primera vuelta electoral. Lo que significa una violación a plena luz del día de los derechos políticos mínimos.

 

Lo más preocupante es que esta violación a los derechos y a la democracia ha estimulado una ola de miedo, de odio y violencia cotidiana, casi silenciosa, pero creciente, por parte de simpatizantes del impresentable candidato Bolsonaro (PSL) en contra de las mujeres, de la comunidad LGBTQ+, de militantes y activistas de izquierda.

 

Para avanzar electoralmente, Bolsonaro ha utilizado la demonización de la política, fake news (noticias falsas) y un libreto que promueve la violencia, el odio, la intolerancia y la polarización; haciendo apología de la dictadura militar, la tortura y el asesinato político. Ahora, este personaje fascista apuesta a superar los discursos misóginos, xenófobos, retrógrados, homofóbicos, racistas, conservadores y clasistas para lograr confrontar a la población blanca y negra, para confrontar a la sociedad contra los “bandidos rojos del PT”, para atentar contra la sociedad libre, contra  la vida y los derechos humanos de las mujeres y de la población sexo diversa.

 

Plantear con el mayor desparpajo, como lo hace Bolsonaro, el regreso a formas militares para hacer frente a los “problemas de seguridad”, como aconteció durante la dictadura que azotó al país por más de veinte años durante el siglo pasado, constituye sin duda un gran riesgo para un Brasil libre, justo y digno.

 

Este ascenso de la ultraderecha en Brasil nos causa una gran preocupación, dado el peligro que representa para la sociedad brasileña. Pero sobre todo, el peligro para la población marginada, las y los pobres desclasados, la población negra, las mujeres, la disidencia sexual, que corren el riesgo de enfrentar una terrible pérdida de derechos y conquistas en los ámbitos laborales, sociales, educativos, políticos, democráticos, culturales, etc.

 

Estamos en un  momento histórico, el momento de parar la barbarie, el momento de solidarizarnos con la movilización social brasileña, liderada por las mujeres, en contra de ese candidato fascista. Por ello, nos unimos y llamamos a levantar una amplia campaña de observación y solidaridad internacionalista con el pueblo brasileño para detener, en las calles, en las redes y en las urnas al fascismo, tanto en el hermano país sudamericano, como en toda América Latina.

 

¡No pasarán!

 

#EleNão, #EleJamais, #DictaduraNuncaMais

#MariellePresente

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload