Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional

¡Solidaridad con la revolución sudanesa!

March 9, 2019

 

Desde el 13 de diciembre de 2018, ha surgido un impresionante revuelta popular en Sudán, y ha continuado desarrollándose desde entonces, con el primer eslogan "Tasgut down" (el derrocamiento, ¡eso es todo!).

 

Los habitantes de la ciudad de Al Damazin (capital del estado del Nilo Azul) seguidos por los de Atbara, en el noreste del país el 19 de diciembre, fueron los primeros en protestar contra la triplicación del precio del pan que se añadía a drásticas medidas de austeridad, a la inflación y a la corrupción masiva impulsada por el poder. Luego, las manifestaciones se extendieron al resto del país incluso la capital Jartum, exigiendo el derrocamiento del régimen. A pesar de la represión que ya es responsable de decenas de muertos, miles de heridos y torturados, el levantamiento se ha hecho masivo y autoorganizado en profundidad, desarrollando una imaginación extraordinaria para proponer iniciativas pacíficas a diario.

 

Este movimiento se opone al poder monopolizado por el presidente Omar Al Bashir, un militar que tomó el poder en 1989, con su séquito corrupto, sus diversos aparatos de seguridad, y su partido el Congreso Nacional (antes llamado frente nacional  islamista). Esta camarilla no dejó de apropiarse constantemente de la riquezas del país, de reducir las libertades democráticas y los derechos de las mujeres, y de oprimir a las minorías. La Corte Penal Internacional en La Haya acusa a El Bechir de crímenes de guerra, crimen contra la humanidad y genocidio con respecto a la represión en Darfur. Esto llevó a la secesión de Sudán del Sur en 2011, donde se concentraban las riquezas petroleras, y desde ese momento Sudán se ha hundido en la crisis económica. Recientemente, Al Bashir intentó salvar su régimen acercándose a la vez a la monarquía saudí, al dictador egipcio Al-Sisi, a la Rusia de Putin, a Bashar al-Assad e al gobierno de extrema derecha israelí. El encargado de los servicios especiales, Salah Gosh, también pudo viajar a Francia este otoño para reunirse con un responsable del partido de Macron. Al mismo tiempo, el régimen sudanés está implementando diligentemente los programas económicos impopulares del FMI: recortes en los servicios públicos, privatizaciones y el aumento de los precios básicos.

 

Si bien el poder ya había sido cuestionado en las calles estos últimos años, especialmente por los estudiantes, hoy estamos asistiendo al cambio del país hacia un proceso revolucionario del mismo tipo que el que surgió en la región árabe en 2011. La organización del levantamiento fue impulsado por la Asociación de Profesionales Sudaneses (APS), formada por redes de médicos, maestros y otros cuerpos de funcionarios y de profesiones liberales. Ellos han mantenido los principios y la memoria del sindicalismo de lucha, cuando los sindicatos estaban bajo el yugo del régimen y la militancia progresista duramente reprimida durante largas décadas (recuerde que el Partido Comunista de Sudán fue uno de los más masivos del mundo árabe). Han logrado combinar esta memoria y dejar un lugar prominente para la juventud, pero también para las mujeres, lo cual permite una fuerte creatividad y la masividad necesaria a la situación actual.

 

Bajo este impulso, la revolución ha establecido un liderazgo político y organizativo plural llamado las Fuerzas de la Libertad y del Cambio, con un documento fundador del mismo nombre que sienta las bases para una ruptura democrática con el régimen y sus políticas. Esta coordinación publica comunicados semanales que presentan una agenda diario de movilizaciones, pero también directivas cotidianas, barrio por barrio, teniendo en cuenta los aspectos técnicos y de seguridad. Se han creado "comités de resistencia de base" en esta dirección colegial. La revolución se ha fijado el objetivo de una huelga general "política" con medios pacíficos, la única que, según ella, podría derrocar este poder, obligando la oposición armada a declarar una tregua. Si la apertura de esta dirección a varios sindicatos o partidos limita por el momento los aspectos sociales de su programa, comienza a ser efectiva  la unión con el movimiento obrero organizado. Así es que se ha apropiado las demandas de los trabajadores del puerto de Puerto Sudán en huelga contra la privatización del terminal de contenedores tenía que ser comprado por una empresa filipina.

 

La Cuarta Internacional expresa su plena solidaridad con este tremendo levantamiento del pueblo sudanés, y exige el fin de la represión y la liberación de los detenidos. Le deseamos el éxito completo de su objetivo de derrotar un régimen autocrático que soportó durante demasiado tiempo. Esperamos que esta dinámica contribuya al impulso de las luchas populares en países como Argelia, Marruecos, Túnez, Irak y pueda tener repercusiones muy positivas en los otros países afectados por la ola revolucionaria desde el 2011 y en adelante, y que sufren ahora el yugo de las contrarrevoluciones. Llamamos a todas las fuerzas revolucionarias y progresistas, a todos l@s activistas que defienden los derechos democráticos y sociales en el mundo para que apoyen al pueblo sudanés y se unan a sus activistas que luchan para que gane y prospere el levantamiento por la emancipación del pueblo sudanés en todos sus componentes.

 

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