Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional

Primero de mayo de lucha contra la continuación de las políticas capitalistas neoliberales

April 30, 2019

 

El Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT) ha asumido el compromiso de luchar contra las políticas capitalistas neoliberales y privatizadoras, que se han aplicado durante más de tres décadas y que se mantienen durante el nuevo gobierno obradorista en sus aspectos fundamentales, que lesionan los derechos históricamente conquistados mediante las luchas de la clase trabajadora.

  

El Primero de Mayo es la demostración del poder de la clase trabajadora en todo el mundo, que se expresa a través de multitudinarias manifestaciones que cimbran el poder político del sistema capitalista. Aun cuando el capitalismo pretendió ahogar en un baño de sangre las protestas obreras, desde las históricas luchas de los Mártires de Chicago, no pudo impedir que se desarrollaran las luchas, revueltas, levantamientos y procesos revolucionarios en diversos países que obligaron a establecer los derechos laborales como parte fundamental de los derechos humanos

 

Actualmente la clase trabajadora es más poderosa que nunca en todo el mundo. No se puede concebir la generación de toda clase de productos para satisfacer las necesidades sociales sin la participación de la clase trabajadora. A pesar de los avances tecnológicos y transformaciones en las cadenas de producción, no se ha podido sustituir la mano de obra proletaria y por el contrario se ha ampliado la proletarización del trabajo intelectual y manual. Existen muchos cambios en el mundo del trabajo que no pueden pasar desapercibidos, sobre todo la ofensiva para desarticular las grandes organizaciones sindicales, sociales y políticas de la clase obrera, mediante el fortalecimiento del individualismo y la tercerización de la economía para impedir que crezca la organización colectiva de la clase trabajadora.

 

En México esta ofensiva neoliberal ha destruido sindicatos y ha tratado de someter a todas las organizaciones de la clase trabajadora mediante la aplicación de políticas neoliberales y privatizadoras. Aun cuando desapareció prácticamente al sindicato ferrocarrilero que fue protagonista de las grandes huelgas de 1958-59, liquidó a secciones enteras del sindicato minero, mantiene bajo ataque sistemático al Sindicato Mexicano de Electricistas, éste último logró resistir y sobreponerse al criminal ataque del gobierno de Calderón para mantenerse como pilar de la Nueva Central de Trabajadores (NCT), de la Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica (ANUEE) y promotor de la Organización Política del Pueblo y los Trabajadores (OPT). No ha sido menor el ataque sistemático contra el magisterio que tiene el sindicato más grande de América Latina, el SNTE, donde dan la lucha democratizadora la CNTE y el Comité Nacional Democrático del movimiento magisterial de bases en diversas regiones del país. Se mantienen en pie de lucha importantes sectores sindicalizados a través de la Unión Nacional de Trabajadores como el Sindicato de Telefonistas, el STUNAM y otros sindicatos universitarios que han realizado huelgas como en Chapingo y el SITUAM que mantiene una larga huelga que ya está cumpliendo 90 días.

 

Durante los gobiernos panistas y priistas de Fox, Calderón y Peña Nieto, se utilizó con toda brutalidad la fuerza represiva para acabar con las movilizaciones sindicales, sobre todo magisteriales y electricistas. A través de la alianza derechista del Pacto por México los partidos neoliberales lograron imponer las regresivas reformas en materia laboral, energética, de telecomunicaciones y educativa. Por eso creció la protesta y la movilización sindical. La resistencia se extendió. Es una de las explicaciones de la irrupción electoral de más de 30 millones que votaron contra el PRIAN, votando por López Obrador. Ese voto expresó el proceso de acumulación de estas luchas, así como la conciencia de estar ya hartas de soportar los estragos del hambre, la miseria, los bajos salarios, el desempleo, la eliminación de prestaciones sociales y derechos laborales, que identificaban al corrupto y decadente régimen del PRIAN, sostenido por todos los partidos del Pacto por México.

 

Sin embargo, lejos de que durante los primeros cuatro meses del gobierno obradorista se hayan echado atrás esas reformas, se mantiene lo fundamental del contenido de la reforma educativa peñista y en el mismo sentido en la reforma laboral que no permite garantizar verdaderamente la libertad sindical ni los derechos a la contratación colectiva y la estabilidad en el empleo como asegura el gobierno. Al mismo tiempo se expresan señales ominosas de un nuevo corporativismo desde el gobierno de Morena que sustituya o concilie con el del viejo priísmo, representado por los charros. Una de esas señales es la exoneración de Elba Esther Gordillo y su anunciado regreso a la cabeza del SNTE, al mismo tiempo que el actual equipo charro del SNTE se declara "ejército intelectual" del gobierno de Morena y de AMLO, mientras que la CNTE es calificada como "animalitos" inmaduros o "ultraizquierdistas conservadores". Similares son los ataques verbales de AMLO y Bartlett contra el SME. Nuevamente insistimos que es clave en la situación actual mantener la independencia política con respecto al gobierno, como siempre se sostuvo con respecto al gobierno del PRI, y defender la autonomía de los sindicatos y organizaciones populares, oponiéndose a la intervención del gobierno en la vida sindical. Es contradictorio pensar que la democracia e independencia sindicales pueden conquistarse por medio de la intervención del gobierno. Insistimos en la visión marxista que afirma que la liberación de la clase obrera, será obra de la propia clase obrera.

 

Por todo ello, hoy más que nunca se requiere fortalecer una política de frente único de todas las fuerzas sindicales y sociales, en una perspectiva anticapitalista, que sea capaz de brindar toda la solidaridad con las huelgas, como las que se desarrollaron en las industrias maquiladoras de Tamaulipas, con el movimiento 20/32 y que siguen en la lucha contra los despidos y represión después de las huelgas encabezadas por las trabajadoras en Matamoros. La solidaridad de trabajadores de todo el país con los de Matamoros que se simbolizará con la asistencia este Primero de Mayo de contingentes sindicales de la CDMX, deben permitir rechazar todos los intentos de esquirolaje, incluidos aquellos provenientes del gobierno federal. No es otra cosa el ofrecimiento de AMLO de "becas para jóvenes" que puedan trabajar en Coca Cola, sin que la empresa pague salarios, al mismo tiempo que los trabajadores en huelga están negociando el aumento salarial y que se les obligó a llegar a un "acuerdo confidencial" que admite el despido de más de 100 trabajadores en lucha. Solidaridad que ahora debe extenderse también a las huelgas que sostienen el SITUAM y el Sindicato Independiente de Investigadores del INIFAP, ante la cerrazón patronal y la complicidad gubernamental.

 

Es necesario consolidar tanto las instancias de coordinación para impulsar la movilización, como dotar de claridad estratégica de lucha independiente que cuente con un programa de defensa de los derechos laborales ligados a las demandas de todos los sectores de la sociedad que se encuentran luchando, destacadamente el movimiento feminista en contra del feminicidio, el acoso sexual, la discriminación laboral y todo tipo de violencias, la precariedad y explotación, contra el patriarcado capitalista, porque la pobreza tiene rostro de mujer. De igual manera se requiere la vinculación con sectores indígenas y campesinos que se enfrentan a los megaproyectos ecocidas que acaban con las tierras y territorios de las comunidades (desde Huexca, hasta el Tren Maya y el Transístmico), con las organizaciones que luchan por la defensa de los derechos humanos en contra de la militarización de la guardia civil, la liberación de los presos políticos y la presentación de las desaparecidas y los desaparecidos.

 

Con el pretexto de la lucha contra la corrupción el nuevo gobierno está imponiendo un plan de austeridad como aquel contra el cual el movimiento sindical lucha en Europa con los gobiernos neoliberales de todo tipo. Eso es lo que significan los recortes a educación (incluso a las universidades en huelga) a Salud, a Cultura, los despidos en diversas dependencias federales y del gobierno de la CDMX. Pero también el discurso neoliberal que con el pretexto de la corrupción pretende hacer a un lado, en realidad destruir, a las organizaciones colectivas y de clase, para comunicarse directamente con la ciudadanía y los usuarios, fundamentando la no necesidad de las organizaciones colectivas para la defensa y lucha de derechos que son individuales pero también son derechos colectivos, sociales, que deben ser defendidos por medio de la organización y lucha y no por medio del individualismo neoliberal. Con el argumento de la libertad sindical, las reformas laborales pueden llevar a que trabajadores tengan que negociar sus contratos de trabajo en forma individual, esto es el extremo del outsourcing. 

 

En todas estas luchas se requiere la participación activa y comprometida de la militancia revolucionaria que impulse la conciencia organizada de la clase trabajadora.

 

En este Primero de Mayo es necesario levantar las banderas de la independencia de clase, de la lucha anticapitalista y antipatriarcal.

 

 

¡Solución a las huelgas obreras y respeto a la autonomía sindical!

 

¡Aumento salarial de emergencia!

 

¡Eliminación de la brecha salarial por motivo de género!

 

¡Alto al acoso sexual y laboral en los centros de trabajo!

 

¡Cancelación del outsourcing!

 

¡Por una ley laboral en beneficio del pueblo y trabajadores!

 

¡Enfrentar al capitalismo, enfrentar la crisis climática!

 

 

 

Por un gobierno Obrero y Campesino

 

Partido Revolucionario de los Trabajadores

Sección Mexicana de la Cuarta Internacional

 

1 de Mayo de 2019

 

 

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