Partido Revolucionario de los Trabajadores
Sección mexicana de la IV Internacional

Cuando el infierno de las mujeres toca a las puertas de la 4T

August 15, 2019

Cada mañana miles de mujeres despiertan con la incertidumbre de saber si llegarán a sus destinos, si volverán a casa. Despiertan con la angustia como desayuno y el estrés como acompañante cotidiano. Nuestras vidas se convierten en un escenario de guerra, sin bombardeos, pero sí con la sensación de muerte que provoca el dolor de saber, con certeza, que cada día una de nosotras no se encuentra más con vida. Y mientras tanto, cada día, el ritmo cotidiano no se detiene, al sistema capitalista no le importa cuántas mujeres no se encuentran entre nosotras en tanto que las plantillas de las fábricas, oficinas, escuelas, comercios, seguridad, transporte o en si la plantilla de la producción en general no se vea afectada. No le importa que cada día, a lo largo de nuestro camino, veamos los cuerpos de nuestras compañeras en las calles o en la prensa desnudas, mutiladas, quemadas, embolsadas, olvidadas. Nos orillan a la pregunta más desoladora ¿Y si hubiera sido yo? ¿Por qué cada día hay una más?

 

El miedo y la ansiedad que cada mujer se siente en el tenso regreso a casa, todas queremos llegar, todas tenemos un límite en nuestro pensamiento para aumentar nuestra posibilidad de no ser una cifra más, aunque sabemos también que, sin importar la hora o el lugar, la violencia ha logrado atravesar la vida de muchas sin importar las circunstancias, nuestra vestimenta, la hora, el acompañamiento o el lugar. 

 

Caminar, día tras día, armadas con llaves, piedras, gas pimienta, navajas; cualquier cosa que pueda salvar nuestra vida y nuestra integridad física, con cualquier cosa que nos permita escapar, se ha convertido en un cotidiano, mucho más común que caminar sin temor a que te puedan violentar. Y es que no podemos quedarnos en casa, tampoco es que queramos quedarnos en encerradas. Tenemos que salir a trabajar, a dejar a los niños a la escuela, por el mandado, pero también queremos salir para aprender, para ser parte de las decisiones del país, para divertirnos, para apreciar exposiciones o simplemente para caminar.

 

También hemos decidido salir a luchar. Porque queremos salir y vivir con libertad, porque después de ver día tras día este escenario genocida no puede haber excusa, para las instancias del gobierno, que nos estén matando por caminar, por bailar, por gozar, por trabajar, por contestar “ya no te quiero más”, no puede ser excusa para que nos maten porque existan hombres que no puedan lidiar con el hecho de que no nos puedan controlar.

 

Y es que el colmo del cinismo de este sistema se dejó ver hace unos días de forma más clara, pues el abuso de autoridad para violentar mujeres por parte de los cuerpos policiales, el ejército, la Federal, la Marina y la tan apreciada Guardia Nacional ya se había hecho notar. En esta ocasión, la filtración de datos de una chica menor de edad, víctima de una violación tumultuaria por parte de cuatro agentes de la policía ha sido por la negligencia de la FGR y la SSP que permitieron que esto sucediera, pues así víctima, menor de edad, desistió de continuar con el proceso por miedo a represalias, con lo cual las dos instancias judiciales antes mencionadas decidieron dejar el caso y no investigar más, dejando a cuatro violadores impunes, en libertad y ¡en funciones! 

 

Por tal motivo, el pasado 12 de agosto del 2019 alrededor de la 1pm, cientos de mujeres se reunieron frente a las oficinas de la SSP para exigir justicia; seguimiento al caso de los 4 policías violadores, castigo a estos, y a todos los que han cometido este delito en general. También con la intención de evidenciar la desconfianza que tenemos las mujeres en las instancias legales, que se supone existen para defendernos, marcando con pintas las oficinas en las que se ha vivido más abuso y violencia por parte del cuerpo policial, rompiendo la creencia de que son intocables y que a ellos no los íbamos a manchar. Con la consigna de “la policía no me cuida, me cuidan mis amigas”, “policía violadora a la licuadora”, “ni una más”, “¡justicia!”, “vamos a quemar al que te quiera violar”, entre otras, es que se hace presente la fuerza y la rabia de cientos de mujeres que no están dispuestas a permitir omisión, abusos y encubrimiento nunca más.

 

Es indignante que el gobierno de la Ciudad de México pretenda criminalizar a las mujeres que se manifestaban acusándolas de provocadoras y colocando la acción con diamantina como delito contra el secretario de seguridad pública, Jesús Orta, quien no salió a dialogar con la movilización sino a lavarse las manos por el caso de los cuatro policías violadores.

 

Es un insulto que pretendan abrir carpeta de investigación a mujeres por las pintas y las puertas de cristal derrumbadas en el búnker después de que vivimos en un país donde asesinan a 10 mujeres por día, que la CDMX ni si quiera ha implementado la alerta de violencia de género por el incremento de los feminicidios en esta entidad, después de que en estos meses hemos sido testigos de levantones en el sistema de transporte metro a mujeres por redes de trata y estos casos sigan impunes, que cada día sabemos de una mujer más que subió a un taxi, Uber, DIDI, etc… y no llegó a casa. Que existen registrados por lo menos ocho casos de violaciones diarias, que hay casos de abuso sexual en las escuelas, desde el prescolar hasta las universidades. Y la policía no hace nada. Es indignante que sugieran si quiera que no es forma de expresar la rabia, cuando son años en los que se ha accionado en la lógica de la justicia mexicana: esperando procesos, cumpliendo con la documentación y viendo a estos violadores y asesinos salen libres y nos matan.

 

La libertad no se pide, se toma, se ejerce. Sin importar las diferencias entre las diversas corrientes Feministas y mujeres en general; en este caso todas somos una en la lucha por una vida libre de violencia. No hay excusa: o nos garantizan justicia o la tomaremos nosotras, no fueron ellas, fuimos todas porque estamos hartas. Exigir nuestro derecho irrestricto a la vida no es provocación, es respuesta a sus años de omisión, o ¿acaso negará la actual Jefa de gobierno que Tlalpan es una de las alcaldías con mayor registro de feminicidios desde su anterior función?

 

¡Si no pueden renuncien!

 

¡Si tocan a una, nos tocan a todas!

 

¡Todas a la concentración en el metro insurgentes de la CDMX el 16 de agosto a las 6 pm!

 

¡Nos han quitado tanto, que terminaron por quitarnos el miedo!

 

¡Ya nunca más contaran con la comodidad de nuestro silencio!

 

¡Exigimos acción inmediata de protección a la menor víctima se violación y cárcel para estos violadores!

 

¡Exigimos justicia para las víctimas de feminicidio y levantamientos forzados!

 

¡Exigimos la aplicación de la Alerta de violencia de género!

 

 

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