El PRT ante la consulta del 10 de abril


El 10 de abril se llevará a cabo una consulta ciudadana sobre la revocación de mandato que se ha convertido en una campaña de ratificación de mandato del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La polarización política e ideológica que se ha expresado en torno a éste tema, no ha tenido el mismo impacto social, no hay grandes movilizaciones en uno u otro sentido, ya que no hay fuerzas sociales o partidos políticos que hayan impulsado la revocación de mandato, sino que ha sido un ejercicio impulsado desde las alturas del poder para fortalecer el mandato de López Obrador y posicionar a Morena, el partido del gobierno, rumbo a las elecciones de 2024.


El derecho a la revocación de mandato es parte de varias demandas democráticas que movimientos ciudadanos han reclamado desde hace años, incluso mucho antes del gobierno de AMLO. La izquierda y los movimientos sociales en México, con familiares de personas desaparecidas y la defensa de los derechos humanos, han llevado a cabo consultas ciudadanas y formas de democracia participativa, mucho antes que las instituciones establecieran mecanismos legales para ello. Son demandas que tuvieron su auge durante y frente a los gobiernos neoliberales en México y otras partes del mundo, consideradas como parte de una concepción de democracia participativa que supera la democracia representativa, incluyendo el derecho a la consulta, al plebiscito, al referéndum o al presupuesto participativo..


Pero la consulta para la revocación de mandato puede ser un instrumento útil en una situación de emergencia o extraordinaria frente a un gobierno nefasto o violatorio de derechos humanos e institucionales en extremo. Hubiera sido útil frente a un gobierno como el de Peña Nieto, donde cada año de su sexenio hubo explosiones populares, resistiendo la imposición de sus programas neoliberales y desde septiembre de 2014 con la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa la situación llegó a un límite. Es el momento en que el movimiento planteó "Fue el Estado" y "Fuera Peña".


En el caso de México y el gobierno de AMLO, la consulta revocatoria encuentra una situación peculiar pues no hay partido o fuerza social que esté exigiendo la salida de AMLO o la revocación de su mandato. Los partidos de derecha los utilizan para su campaña mediática contra AMLO pero no es un reclamo que apoyen. Nadie ha solicitado la revocación del mandato de AMLO.


El gobierno de AMLO y su partido empujan la consulta del 10 de abril, entonces, como una campaña electoral para fortalecer la posición de AMLO y posicionar a Morena para el 2024, sea quien sea su candidatura presidencial pero para asegurar la continuidad del nuevo régimen político que quisieran constituir.


De esta manera están presionando con la disyuntiva, en realidad, de que se ratifique el mandato de AMLO. Es por eso que el PRT considera que no tiene por qué pronunciarse a mitad del sexenio por la continuación o ratificación del mandato. Tampoco por la revocación. Porque el voto del 10 de abril es más bien de confianza o respaldo al gobierno. Y si no se está planteando la revocación, hacer un voto de confianza es contrario a las luchas contra los megaproyectos neoliberales, la defensa de los derechos humanos, contra la participación de las fuerzas armadas en la seguridad pública y el solapamiento de las responsabilidades del ejército y la Armada en crímenes como la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, la lucha sindical por derechos laborales y respeto a su autonomía, las luchas de los pueblos indígenas en defensa de la tierra y el territorio, así como la lucha contra el feminicidio y todo tipo de violencias machistas contra las mujeres.


Hoy más que nunca, es necesario fortalecer la lucha independiente, por una alternativa de clase trabajadora, ecosocialista, feminista e internacionalista.


Comité Político del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores.