Pensar críticamente y actuar colectivamente


1.- Atreverse a pensar críticamente es más necesario cuando nos quieren imponer verdades inaceptables. Escuchar las voces críticas ayuda a precisar el conocimiento de la realidad y a fortalecer el pensamiento y la acción colectiva. Apoyar y solidarizarse con quienes son víctimas del sistema es una manera de exigir que se respeten los derechos obtenidos mediante la lucha de generaciones enteras. Cuando los poderosos pretenden acallar las voces de protesta es necesario buscar las alternativas para expresarlas. En tiempos de pandemia no podemos permitir que el miedo termine aislando a las personas y fortaleciendo el individualismo egoísta que impone el capitalismo del sálvese quien pueda.


2.- Elecciones y democracia. Al iniciarse el proceso electoral en México vemos como brillan por su ausencia las propuestas políticas para solucionar los grandes problemas sociales, económicos y políticos que padece la inmensa mayoría de la población. Lo que prevalece es el afán de mantener el poder a toda costa, sin importar los principios, programas o proyectos. Las alianzas entre partidos que durante años se enfrentaron muestra en realidad que sus diferencias eran de forma, pero no de fondo. La bancarrota de los partidos tradicionales no significa su desaparición automática mientras prevalezca un sistema donde se mantienen sus privilegios, por encima de la posibilidad real de decisión soberana del pueblo. Las conquistas democráticas para poder elegir y ser electo, se ven severamente cuestionadas por un régimen que sigue estando en manos de los poderosos de siempre a pesar de que la inmensa mayoría de la población expresó su voto de rechazo. En este sentido, la ausencia de una alternativa de izquierda socialista en el actual proceso electoral, nos muestra las debilidades propias y nos conmina a redoblar esfuerzos para no desmayar en la construcción de organización política independiente, muy lejos de abandonar las causas por las que hemos luchado toda la vida. Definir una postura crítica desde espacios unitarios como la Organización del Pueblo y los Trabajadores será importante para asumir la lucha en esta coyuntura, para fortalecer la lucha desde abajo y a la izquierda sin ilusiones en candidaturas individuales sin propuesta alternativa.


3.- Militarismo e impunidad. Si el Estado capitalista en su política neoliberal abandona la solución de las demandas sociales en aras de la privatización y el libre mercado en manos de las trasnacionales, cuenta con el fortalecimiento del aparato represivo mediante la militarización y los cuerpos policiacos para imponer sus políticas autoritarias. El fortalecimiento del Ejército y las fuerzas armadas es una estrategia diseñada para contener las movilizaciones sociales de protesta y no para garantizar la seguridad ciudadana. En México desde los años 60s se utilizó a los militares para reprimir huelgas, asesinar luchadores sociales, desaparecer activistas y llevar a cabo ejecuciones extrajudiciales y tortura. El gobierno actual prometió desmilitarizar la seguridad pública y ha hecho todo lo contrario, dando más atribuciones, recursos y poder al Ejército. La exoneración del General Cienfuegos es una muestra de que se fortalece el poder militar a pesar de las graves acusaciones que pesan en su contra, no sólo por el expediente elaborado por la DEA norteamericana, sino por organizaciones defensoras de derechos humanos y familiares de víctimas de desaparición forzada y de masacres cometidas por militares, como los casos de Tlatlaya y Ayotzinapa. Contrariamente a las posturas hipócritas de la derecha que cuestionan lo que ellos aplicaron cuando estuvieron en el poder, se requiere impulsar la lucha por una seguridad ciudadana con respeto a los derechos humanos mediante la lucha organizada.


4.- Pandemia y derecho a la salud. Si el 2020 fue un año terrible para la humanidad, el 2021 ha iniciado con los peores augurios en materia del derecho a la salud y la vida digna para miles de millones de personas que viven en condiciones precarias, de explotación, marginación y discriminación. Contrariamente a la idea de que el virus no discrimina y afecta por igual a todas y todos, es claro que quienes tienen recursos económicos para atenderse con todos los privilegios no padecen las mismas condiciones precarias que enfrentan quienes apenas van al día para sobrevivir. Por eso es importante impulsar el estudio, reflexión y acción sobre la pandemia, como lo propone la Coordinadora de Sindicatos Universitarios (CNSUESIC) y la marcha por la ciencia, para definir alternativas ante el impacto económico de la pandemia y las políticas aplicadas para enfrentarla, el impacto de la virtualidad y el confinamiento en la vida cotidiana, la familia y los derechos de niños y mujeres. La educación a distancia y el impacto en programas y perspectivas de la educación en sectores que no tienen acceso a medios electrónicos y en los programas educativos generales. Las políticas de salud para la atención a la población. El modelo de atención a la salud vigente y su respuesta ante la pandemia. Los derechos de los trabajadores en general y de los trabajadores de la salud. La pandemia de Covid 19, su origen, su impacto social y las opciones comunitarias para hacerle frente. La incidencia de las políticas públicas para modificar los determinantes que hacen más vulnerable a las poblaciones pobres y marginadas, así como a aquellos que padecen enfermedades crónicas. Las opciones de medicina alternativa para la atención de Covid 19 y los Derechos humanos. El cambio climático, políticas agroalimentarias y nutrición en México y el mundo, la perspectiva ecocida del capital y la propuesta ecosocialista. Crisis civilizatoria y cuarta revolución tecnológica. El papel de la OMS, el modelo médico hegemónico, el complejo médico industrial y las nuevas vacunas. Todos estos son temas de interés general y no solo del sector de la salud.


5.- Derechos laborales y organización independiente. Para construir una alternativa se requiere organización colectiva que mantenga una autonomía frente al poder, cualquiera que éste sea. La tercera Conferencia Nacional de la Nueva Central de Trabajadores será la ocasión de avanzar en la elaboración de las perspectivas económicas desde las y los trabajadores, con un proyecto de desarrollo y presupuesto nacional que incluya la suspensión del pago de la deuda pública y establezca la renta básica universal. Que luche por la libertad sindical y enfrente la precariedad en el trabajo (outsourcing, teletrabajo, plataformas digitales, emergencia sanitaria y ley federal del trabajo). Salud y previsión social en jubilaciones y pensiones. Educación ante los cambios en su normatividad y proyectos privatizadores. Alternativas en el cooperativismo y la economía social y solidaria. La crisis energética y las alternativas ecosocialistas que deberían ser las políticas que permitan enfrentar el cambio climático y el acceso a energías limpias y de bajo costo para que las tarifas eléctricas estén al alcance de todo mundo.