SOBRE ALFONSO PERALTA REYES, A PROPÓSITO DE LOS 50 AÑOS DEL COLEGIO DE CIENCIAS Y HUMANIDADES (CCH)



No podemos dejar pasar el aniversario de este hoy tan golpeado proyecto educativo sin rendir homenaje a uno de los profesores de su generación fundadora: nuestro camarada ALFONSO PERALTA REYES.


Alfonso Peralta nació en Ciudad del Carmen, Campeche. Fue discípulo en la Facultad de Filosofía del Dr. Adolfo Sánchez Vázquez. En el libro que publicó la Facultad en homenaje al Dr. Sánchez Vázquez, éste propuso incluir un texto de su alumno, Alfonso Peralta Reyes.


Alfonso Peralta fue dirigente del Comité de Lucha de la Facultad de Filosofía y Letras, donde era estudiante durante el Movimiento Estudiantil de 1968. Precisamente en la Facultad de Filosofía se fundaría, el 18 de septiembre de 1968, la organización que se conocería como Grupo Comunista Internacionalista (GCI), antecesor del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT). Esa noche, al término de la reunión fundacional, el ejército tomó Ciudad Universitaria, lo que impediría, con esta represión y otras posteriores, la participación activa de algunos de sus fundadores, entre ellos Carlos Sevilla y José Revueltas, quienes permanecerían en la cárcel de Lecumberri hasta 1971. Hasta entonces, Peralta, quien firmaba muchos artículos de la época como “Alejandro Martínez”, fue dirigente del GCI y responsable de la célula "Rosa Luxemburgo" de la Facultad de Filosofía.


Alfonso Peralta formó parte de la generación fundadora del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), donde daría clases de historia en el plantel de Azcapotzalco. Desde ahí sería clave en la organización de la célula del GCI de maestros y de muchos de los jóvenes estudiantes que empezaron como activistas a partir de las luchas de 1971, varios de los cuales se convertirían en dirigentes incluso del PRT, como hasta la actualidad lo es el camarada José Martínez Cruz.


Alfonso Peralta fue uno de los dirigentes del GCI que impulsó la perspectiva de unificación de diversas organizaciones trotskistas, luchando intensamente contra el sectarismo que marcaba las relaciones entre estas organizaciones al inicio de los años 70s. Esta línea, apoyada internacionalmente por el camarada Ernest Mandel, fue decisiva para llegar al primer paso de unificación que fue la Liga Comunista Internacionalista y finalmente a la fundación del PRT en septiembre de 1976, de cuyo Buró Político Alfonso Peralta formó parte desde ese momento hasta el final de su vida. Simultáneamente, como académico universitario, fue promotor del movimiento sindical que llevaría finalmente a la fundación del SPAUNAM (Sindicato del Personal Académico de la UNAM).


En la sesión del Comité Central del PRT que analizaría el anuncio del gobierno de una reforma política (el discurso de Chilpancingo de Jesús Reyes Heroles en febrero de 1977), Peralta fue decisivo en la posición que el PRT habría de adoptar. De hecho, fue comisionado para elaborar la ponencia que el PRT presentaría en la comparecencia a celebrarse en la Secretaría de Gobernación, misma que ocurriría en junio de 1977, cuando Peralta ya había sido asesinado.


Alfonso Peralta fue cobardemente asesinado el 12 de mayo de 1977, al salir de su salón de clases en el CCH Azcapotzalco. La acción fue reivindicada por una brigada de la Liga Comunista 23 de Septiembre, como parte de una “guerra contra el reformismo”, que fue expresión de la polarización, descomposición ultraizquierdista e infiltración provocadora durante aquellos años.


Irónicamente, las descalificaciones ultraizquierdistas en contra del PRT y de Alfonso Peralta, tachándolo de “contrarrevolucionario”, contribuyeron a la larga a que su nombre fuese detentado por un auténtico grupo de choque. En años recientes, el “Grupo Alfonso Peralta” (GAP) del CCH Azcapotzalco fue uno de los infames grupos porriles que tomaron parte en el ataque del 3 de septiembre de 2018 en contra de estudiantes, trabajadores y comerciantes que se encontraban en torno a la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria. Definitivamente es importante limpiar el nombre de nuestro camarada de toda calumnia y asociación malintencionada con los enemigos de la clase trabajadora y del movimiento estudiantil, ya sea que provengan de la izquierda o de la derecha; la trayectoria revolucionaria de Alfonso Peralta habla por sí misma.


Para el PRT y para la Cuarta Internacional, en cuyo Congreso Mundial posterior a su muerte se le hizo un reconocimiento (como lo hizo Ernest Mandel en diversos textos), el camarada Alfonso Peralta sigue en nuestra memoria y es un ejemplo de lucha, firmeza política y fraternidad.


Adaptación y ampliación de Fercho Nahual Tekuatl a partir de un texto de Edgard Sánchez Ramírez